La salud mental en el trabajo cómo nos afecta

La salud mental en el trabajo cómo nos afecta

La importancia de la salud mental y su influencia en el trabajo

Seguro que alguna vez te has sentido sobrepasado por una situación, ya fuera personal o laboral, que te ha hecho sentir incapaz de afrontar un problema o situación que tenías delante. Es posible que esta situación se repita con más frecuencia de la que te gustaría, eso le esté pasando factura a tu bienestar.

Si te sientes identificado con estos sentimientos o situaciones, sin duda debes echarle un ojo a este artículo y conocer cómo influye tu salud mental en la manera en la que te relacionas en tu entorno. ¡No te lo pierdas!

Definición de Salud Mental

En ocasiones, distinguir una conducta habitual que denota la dificultad de afrontar situaciones concretas de un trastorno más específico (ansiedad, depresión, TOC, etc.) puede ser un tanto complejo, ya que es necesario conocer una serie de aspectos sobre la persona afectada a la hora de determinar si existe algún tipo de trastorno, como pueden ser:

  • Enfermedades o trastornos hereditarios.
  • Acontecimientos importantes/traumáticos.
  • Hábitos (sedentarismo, consumo de sustancias, etc).
  • El entorno en el que se relaciona (familia, amigos, pareja, compañeros).

La Organización Mundial de la Salud (OMS en adelante) define la salud mental como un estado de bienestar en el que el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad, lo que significa que parte del bienestar del individuo se encuentra en su capacidad de ser y sentirse productivo, y en caso de que se produzca un desequilibrio puede repercutir en el bienestar interno de la persona.

Ese es el punto en el que nos queremos centrar hoy, cómo afecta el desequilibro mental del trabajador en el trabajo y viceversa, y qué repercusiones tiene para el trabajador y para la empresa y cómo podemos evitarlo o minimizar el impacto en el individuo.

En prevención de riesgos laborales se denominan riesgos psicosociales a aquellos factores de riesgo para la salud que se originan en la organización del trabajo y que pueden generar respuestas de tipo fisiológico, emocional (ansiedad, depresión, apatía, etc.), cognitivo (restricción de la habilidad para la concentración o la toma de decisiones, etc.) que pueden ser precursoras de enfermedad en ciertas circunstancias de intensidad, frecuencia y duración.

Características de los riesgos psicosociales

  • Duraderos en el tiempo.
  • Son difíciles de medir o cuantificar.
  •  Se interrelacionan con otros riesgos.
  • Escasa cobertura legal.
  • Otros factores (la propia percepción del trabajador, así como por su experiencia personal).

El problema de los riesgos psicosociales y sus consecuencias en el trabajador es la dificultad de distinguir y detectar las alteraciones producidas por en el trabajador, sobre todo si este no es consciente de esta situación. Este tipo de situaciones de estrés laboral puede repercutir en el adecuado desarrollo de la actividad de la empresa, por lo que es necesario contar con una serie de medidas preventivas para minimizar las consecuencias tanto para los trabajadores como para la empresa. Algunas de estas repercusiones son:

Consecuencias para el trabajador individual:

  • Irritabilidad, desánimo, ansiedad, agotamiento, depresión.
  • Dificultades de concentración, dificultades para tomar decisiones, dificultades para aprender nuevas cosas.
  • Adopción de hábitos nerviosos, agresividad, violencia.

Consecuencias para la empresa:

  • Disminución del rendimiento.
  • Aumento del absentismo.
  • Aumento del presentismo.
  • Aumento de accidentes y lesiones.

Como podemos ver, las consecuencias van en ambas direcciones, tanto para los trabajadores como para la empresa, al disminuir el rendimiento y necesitar contar con la presencia de más recursos que posibiliten volver a contar con la productividad idónea. En este sentido, el empresario es responsable de velar por la seguridad y salud de los trabajadores en el puesto de trabajo, según la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

Imagen de la silueta de una persona con un barullo de ideas

Medidas preventivas

El empresario es el responsable de contar con un plan de medidas preventivas contra los riesgos psicosociales, de fomentar un buen clima de trabajo y de intervenir en aquellos casos en los que haya uno o más trabajadores afectados por los factores que sea. A nivel europeo se ha implantado un manual de buenas prácticas para minimizar el impacto de los riesgos psicosociales, como el estrés laboral, en la empresa y los trabajadores, recogidas en la siguiente tabla:

A nivel de trabajador (individual)Usar técnicas de relajación y de meditación para reducir el estrés, ansiedad y tensión.Realizar ejercicio físico habitualmente.Aprender a manejar el tiempo.Apoyo y orientación al trabajador que lo requiera.
A nivel de empresaFormación para los supervisores de la empresa.Capacidad de intervenir y adaptar características de la empresa para la resolución de conflictos.Canales de comunicación adecuados.Diseño del trabajo

El empresario tiene la obligación de promover e implantar las medidas preventivas necesarias para minimizar en la medida de lo posible el impacto de los riesgos psicosociales en los trabajadores y, como consecuencia, en la empresa. Esta obligatoriedad está recogida en la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Con el objetivo de evitar la aparición de los riesgos psicosociales, se pueden implantar las siguientes medidas a través de una serie de fases:

Fases de las medidas preventivas

FASE 1: Realización de la evaluación de riesgos

  • Se deben analizar los factores de riesgos inherentes al puesto de trabajo.
  • Determinar los riesgos psicosociales existentes, priorizando aquellos de mayor gravedad y posibilidad de aparición.

FASE 2: Promoción de las medidas preventivas para eliminar los riesgos localizados

  • Las medidas aplicadas deben tener relación con los riesgos localizados.
  • Se deben establecer ideas claras, que no den lugar a confusión.
  • Se deben promover protocolos de actuación para posibles agresiones, acoso sexual, etc.
  • Adecuar la carga de trabajo, medidas de conciliación de la vida laboral, etc.

FASE 3: Formar a los trabajadores (Art 19 Ley 31/1995 PRL)

Si los trabajadores conocen los riesgos a los que se exponen en su puesto de trabajo, independientemente de la naturaleza que sean, y poseen las herramientas para minimizarlos, podrán prevenir parte de los riesgos y minimizar el impacto de aquellos que ya se hayan producido.

FASE 4: Participación de trabajadores y representantes de forma activa.

Tanto los trabajadores como los representantes deben tener una participación en la toma de decisiones que afecten al desarrollo del trabajo, ya que son los que conocen de primera mano cuál es la dinámica del trabajo y deben poder aportar sus opiniones al respecto.

Como hemos visto, los riesgos psicosociales a veces pueden ser difíciles de detectar y de atajar, y su repercusión en la salud mental de la persona puede ser enorme, ya que dificulta separar el trabajo de la vida personal y viceversa. Se debe dar a la salud mental la importancia que tiene y tener un estilo de vida que favorezca el bienestar propio.

FUENTES Y ENLACES DE INTERÉS

AUTORA

Marta Carmona Martín – Técnico Superior PRL en Metadata S.L